Actualmente un sitio web es para la mayor parte de las empresas su pieza clave de identidad y su plataforma de comunicación y el diseño visual tiene un rol decisivo en la percepción de calidad de estos sitios web así como los aspectos visuales y estéticos, los cuales, influyen en la confianza y la credibilidad de los usuarios.

Distintos factores como la facilidad de uso, la velocidad de descarga, la legibilidad o la accesibilidad inciden de manera determinante en la percepción final que tendrán los usuarios es por eso que el propio diseño de las páginas web deben contener intrínseca la usabilidad para el usuario.

La usabilidad de la que hablamos se determina para un conjunto de usuarios particulares en un contexto de uso determinado, es por eso que decimos que es una medida relativa y no existen reglas de usabilidad absolutas y aplicables por igual en todas las situaciones. En el caso del diseño de páginas web nos centramos en un “look and feel”, es decir, una capa decorativa que lleve intrínseca la propia usabilidad para los usuarios. Para poderlo conseguir se necesita considerar altamente a nuestros usuarios y tener una visión completa y multidisciplinaria para poder encarar los distintos proyectos. Es por esto que es fundamental no solo basarnos en nuestra intuición, sino realizar métodos de diseño centrados en los usuarios involucrándolos en todas las etapas del diseño, que nos permitan más tarde lograr metas de usabilidad mucho más elevadas. Así pues, diseñamos con los usuarios y no para los usuarios, de esa forma nos enriquecemos con sus aportaciones y entendemos su modelo mental de diseño y usabilidad de un sitio web.

El diseño y la usabilidad pueden y deben complementarse como disciplinas y sus ventajas pueden verse claramente desde ambos lados. Un buen diseño visual no excluye a la usabilidad sino que la favorece, del mismo modo que un alto grado de usabilidad y el respeto por nuestros usuarios contribuyen a mejorar la imagen de cualquier empresa.

 

Cristina Formosa.